La jornada del viernes 30 de octubre cerró con dos experiencias audiovisuales que invitaron a detenerse y mirar desde distintos lugares. En Barrio Favero, el público se reunió para compartir la proyección de “Habitamos: Edificio Favero“, documental dirigido por Patricio Muñoz y realizado por Nicolás Olguín, que puso en pantalla las historias de quienes han construido la vida cotidiana de este conjunto habitacional.
Parte de la serie documental Habitamos (2023), el capítulo recorre la historia del edificio a través de los testimonios de sus propios habitantes; construido en 1912, en el contexto de la reconstrucción de Valparaíso posterior al terremoto de 1906, el conjunto guarda una memoria que se revela en las voces, los recuerdos y las experiencias de sus vecinos. La película se acerca a las formas de habitar, los vínculos que se han tejido con los años y las transformaciones que atraviesan estos espacios colectivos.
La proyección tuvo un carácter especialmente significativo al contar con la presencia de algunos de sus protagonistas, quienes pudieron encontrarse con sus propias historias y compartirlas con los asistentes. Las palabras de Liliana Bizama al finalizar la función dieron paso a un momento de conversación y reflexión, donde el documental dejó de ser únicamente un registro para convertirse también en una experiencia compartida entre quienes habitan el barrio y quienes llegaron a conocerlo.
La jornada continuó con una Deriva audiovisual, junto al músico chileno Carlos Canales, compositor, productor musical e intérprete multiinstrumentista, en una invitación a explorar las posibilidades del encuentro entre imagen y sonido. A través de una presentación visual acompañada de musicalización en vivo, el público pudo sumergirse en una experiencia donde las imágenes encontraban nuevos ritmos, atmósferas y sentidos a partir de la creación sonora en tiempo real.
Así, entre las memorias que permanecen en los espacios que habitamos y las imágenes que se transforman al encontrarse con el sonido, las proyecciones dieron cierre a una jornada que abrió distintas formas de relacionarse con el territorio, sus historias y sus posibilidades de representación.











