Como parte de la programación del FIFV, partimos desde la estación Puerto del Metro de Valparaíso rumbo a Limache. Bajo un cielo soleado y apacible, el tren avanzó hacia el interior, atravesando las comunas que conectan la costa con el valle. En el camino, las presentaciones de artistas callejeros se sumaron al recorrido, creando un ambiente de encuentro entre paisajes, sonidos y experiencias compartidas.
Al llegar a Limache, continuamos en bus por las calles de la ciudad hasta Nueva República, espacio que recibió la inauguración de Casa Frágil: ¿La fotografía es un lugar donde quedarse? Allí, tres muestras propusieron distintas aproximaciones a la idea de hogar, desde los vínculos familiares y la intimidad hasta la experiencia de vivir lejos y aprender a pertenecer.
A través de sus imágenes, Felipe Fernández, Ida Larsson y Nicolas Wormull abren preguntas sobre la fragilidad, la ausencia y las formas en que construimos un lugar propio. Sus trabajos transitan por experiencias personales que, al hacerse visibles, encuentran resonancias compartidas.
Tres formas de buscar un lugar
En Esclerótica, el fotógrafo Felipe Fernández (CL) explora la relación entre la fotografía y el vacío. Desarrollado durante varios años, el proyecto nace de una experiencia personal de depresión, período en el que el encuentro con la fotografía se convirtió en una razón para continuar.
A través de imágenes que funcionan como una bitácora de lo cotidiano y la intimidad, Fernández explora cómo las fotografías se relacionan entre sí y con el espacio que las rodea. Al recordar el desarrollo del proyecto, el artista explica cómo fue cambiando su manera de entender esta relación:
“Son fotografías a modo de bitácora, a modo de intimidad, del cotidiano en el que trato de que las imágenes generen tensiones tanto entre sí pero también con el espectador y que convivan con este blanco (…) Entendí que no era una lucha, que era una conversación entre las imágenes, entre la labor fotográfica y el espacio negativo”.
La muestra tiene, además, un significado especial para el fotógrafo: Esclerótica fue el proyecto ganador del visionado de proyectos fotográficos del FIFV en su edición anterior. Su presencia en Limache representa una oportunidad para continuar desarrollando su trabajo y compartirlo con nuevas personas. Para Fernández, este reconocimiento ha sido un impulso para seguir fotografiando, expandir redes y generar comunidad, especialmente al descubrir que otras personas pueden sentirse identificadas con una obra que nace de una experiencia personal.
En Internatet, la fotógrafa sueca Ida Larsson nos acerca a la vida cotidiana de un grupo de jóvenes que llegaron a Gamleby Folkhögskola, en la región de Småland, al sur de Suecia, para estudiar y convivir lejos de sus hogares. A través de miradas, cuerpos y escenas compartidas, Larsson retrata la intimidad de ese lugar aislado, donde la cercanía de vivir bajo un mismo techo convive con el silencio y la necesidad de resguardar un espacio propio.
Durante la primavera de 2022, la cámara se convirtió para Larsson en una forma de acercarse a sus compañeros y registrar los vínculos que nacían en la convivencia. En sus propias palabras, aprender a estar en ese lugar significó también cambiar su manera de habitarlo: “En vez de sentirme perdida, puedo hacer lo más que puedo en el lugar donde estoy”.
Lo que comenzó como un registro de la vida diaria se transformó más tarde en un fotolibro publicado por Gamleby Press, diseñado por la propia Larsson junto a Nicolas Wormull, con textos de Maria Larsson. Así, Internatet vuelve sobre una etapa de su vida para conservar sus gestos, encuentros y recuerdos, compartiendo una historia íntima que también habla de la búsqueda de pertenencia.
En Hitta Hem, el fotógrafo Nicolas Wormull (CL/SE) construye un relato íntimo sobre la depresión y el proceso de recuperación de su hija. Cuando ella tenía quince años, la familia se trasladó desde Latinoamérica a Suecia. La adaptación a una nueva lengua y entorno, junto con las dificultades vividas en el colegio, dieron paso a un período marcado por el sufrimiento. Las fotografías acompañan ese recorrido, registrando momentos de su vida cotidiana y las distintas etapas de un proceso que, lentamente, comienza a abrir espacio para la esperanza.
El título remite a la búsqueda de un hogar, pero también a algo más profundo: la posibilidad de volver a sentirse a salvo, recuperar el aliento y encontrar formas de habitar el mundo. En esta serie, la fotografía se convierte en una manera de acompañar, permaneciendo cerca de una experiencia compleja y dando lugar tanto a sus momentos difíciles como a los pequeños cambios que permiten seguir adelante.
¿La fotografía es un lugar donde quedarse?
Las tres exposiciones se acercan a la pregunta que da nombre a Casa Frágil desde experiencias diferentes. En una, la fotografía acompaña el proceso de recuperación de una hija; en otra, abre una conversación entre la imagen, el vacío y la cotidianidad; y en la última, registra los vínculos que nacen al vivir lejos de casa. Cada artista cuenta, además, con su propio fotolibro, que permite prolongar estos relatos.
La muestra Casa Frágil: ¿La fotografía es un lugar donde quedarse? estará abierta al público hasta el 4 de diciembre de 2026 en Nueva República, ubicada en avenida República 760, Limache Viejo. Una invitación a conocer los trabajos de Nicolas Wormull, Felipe Fernández e Ida Larsson y explorar, a través de sus imágenes y fotolibros, distintas formas de habitar, construir vínculos y encontrar un lugar propio. Para coordinar visitas y mediaciones, puedes escribir a [email protected].




















